Majadahonda (Madrid), 16 mar (EFE).- El Atlético de Madrid volvió este miércoles a los entrenamientos doce horas después de su intenso partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones ante el PSV y entre la alegría por la clasificación en los penaltis y el cansancio por los 158 kilómetros recorridos en el encuentro.
El resto, incluidos Fernando Torres y el argentino Matías Kranevitter, que entraron al campo en el segundo tiempo, repusieron fuerzas tres el tremendo desgaste de los 120 minutos del partido, algunos en el gimnasio y otros con sesiones de fisioterapia en la Ciudad Deportiva de la localidad madrileña de Majadahonda.
El Atlético ya mira al encuentro del próximo sábado frente al Sporting de Gijón en El Molinón, pendiente del uruguayo Diego Godín, que se retiró del partido contra el PSV por unas molestias en la parte posterior en el muslo derecho, a la espera de que los servicios médicos evalúen el alcance exacto de la dolencia muscular.
De momento, es duda para el siguiente choque de Liga, en el que el argentino Diego Simeone mantendrá dos bajas por lesión, las del portugués Tiago Mendes y del montenegrino Stefan Savic, y tiene una por sanción, la del extremo belga Yannick Carrasco, que se perderá el duelo por ciclo de cinco tarjetas amarillas.

