Chicago (EEUU), 22 oct (EFE).- El abridor derecho Kyle Hendricks lanzó poco más de siete episodios y llevó a los Cachorros de Chicago a su primera Serie Mundial desde 1945, luego de blanquear 5-0 a los Dodgers de Los Ángeles en el sexto juego de la serie de campeonato de la Liga Nacional.
Hendricks estuvo bien cubierto con el poder de los bates del receptor venezolano Willson Contreras (1) y del primera base Anthony Rizzo (2), que pegaron sendos cuadrangulares y pusieron el bate oportuno y productivo de los Cachorros.
El equipo de Chicago hizo buenos los pronósticos de ser el favorito en el Viejo Circuito para llegar a la Serie Mundial después de haber ganado 103 partidos durante la temporada regular.
"Es otro paso más en la lucha por conseguir el gran objetivo de ganar una Serie Mundial", declaró Joe Maddon, el piloto de los Cachorros. "Todo el equipo ha hecho una gran labor, sin perder nunca la concentración y con el apoyo de cada uno de los jugadores".
El lanzador derecho (1-1) trabajó siete episodios y sacó un out del octavo, permitió dos imparables y ponchó a seis bateadores rivales para conseguir el valioso triunfo que da el boleto a la novena de Chicago para viajar a Cleveland, en donde enfrentarán a los Indios en la Serie Mundial a partir del martes.
Los Indios no se han coronado en una Serie Mundial desde 1948 y han vuelto al "Clásico de Otoño" por primera vez desde 1997 después de convertirse en la gran sorpresa de la fase final tras eliminar a los Medias Rojas de Boston (3-0) y a los Azulejos de Toronto (4-1).
Mientras que los Cachorros superaron 3-2 a los Gigantes de San Francisco y 4-2 a los Dodgers, siendo los verdugos de los equipos californianos.
El cerrador cubano Aroldis Chapman lanzó una entrada y dos tercios, dio un pasaporte y retiró a un enemigo por la vía del ponche para concluir el trabajo de los Cachorros desde el montículo del Wrigley Field, que vivió la noche soñada y por la que tuvieron que esperar nada menos que 71 años.
Si Hendricks lanzó bola de alta calidad con el apoyo de Chapman, los bates explosivos de los Cachorros no se quedaron atrás.
Contreras (1) pegó batazo de vuelta entera en el cuarto episodio sin corredores en los senderos.
El venezolano de 24 años, que ha surgido como pelotero clave de los Cachorros en la recta final de la temporada y en la fase final, descontroló los lanzamientos del abridor estelar, el zurdo Clayton Kershaw y le desapareció la pelota por todo lo alto del jardín izquierdo.
Contreras, que pegó una vez en tres viajes para enfrentar los disparos enemigos, hizo viajar la bola 377 pies sobre la barda izquierda del campo.
En la quinta entrada, Rizzo (2) le siguió el ritmo de poder y también mandó la pelota a la calle.
Aprovechando que Contreras había sacado de ritmo a Kershaw un episodio antes, Rizzo lo castigó con el segundo jonrón de la tarde, sin compañeros en el camino, cuando el lanzador tenía dos outs en el episodio.
Los Dodgers salieron con la pólvora mojada y consiguieron pegar sólo dos imparables.
Los guardabosques Andrew Toles y Josh Reddick fueron quienes pudieron descifrar los lanzamientos de Hendricks y le conectaron sendos incogibles.
El ataque fue insuficiente y la derrota recayó en el tres veces ganador del Cy Young de la Liga Nacional, Kershaw (1-1) que en cinco episodios, permitió siete imparables, dos jonrones y cinco carreras limpias, y ponchó a cuatro bateadores rivales.
Chicago (EEUU), 22 oct (EFE).- El segunda base puertorriqueño de los Cachorros de Chicago, Javier Báez, y el abridor zurdo Jon Lester compartieron el premio de Jugador Más Valioso (MVP) de la serie de campeonato de la Liga Nacional.
Concluida la serie que ganaron los Cachorros 4-2 ante los Dodgers de Los Ángeles al mejor de siete tras vencer por blanqueada de 5-0 en el sexto partido, ambos jugadores fueron considerados como los mejores y decisivos para que el equipo de Chicago se acreditase el banderín de la Nacional, primero desde 1945.
Los Cachorros ahora tendrán como objetivo ganar la Serie Mundial que van a disputar a partir del lunes ante los Indios de Cleveland, algo que no logran desde la temporada de 1908.
Eliminar a los Dodgers y tener el banderín del Viejo Circuito les ha permitido ya a los Cachorros superar parte de la "maldición de la cabra" que un aficionado, expulsado del campo con el animal que había llevado para presenciar un partido, les hecho al decirles que nunca más iban a ganar un título de campeones de la Serie Mundial.
Baéz, de 23 años, completó la serie con .318 de promedio de bateo, pegó cuatro dobles, impulsó cinco carreras y robos dos bases, además de hacer varias jugadas importantes a la defensiva durante la serie.
Por su parte, Lester, de 32 años, tuvo marca de 1-0 en las dos aperturas que hizo en el primero y quinto partidos de las serie, ambos ganados por los Cachorros.
Su gran labor en el quinto, disputado en Los Ángeles, permitió a los Cachorros ponerse con la ventaja de 3-2 en su vuelta a Chicago, y le dio toda la tranquilidad al equipo.
Lester mostró siempre un gran control desde el montículo y dejó en 1.38 el promedio de efectividad.


