Los Ángeles (EE.UU.), 16 mar (EFE).- Los Ángeles Lakers, que siguen sin contar con Marc Gasol por el protocolo del coronavirus, presumieron hoy de fondo de armario y de arsenal ofensivo para derrotar a los voluntariosos Minnesota Timberwolves (137-121) de un gran Ricky Rubio (19 puntos y 12 asistencias).
Como ya sucedió el lunes en su aplastante victoria sobre los Golden State Warriors (97-128), el banquillo de los angelinos funcionó a un gran nivel de la mano de Montrezl Harrell (25 puntos), Kyle Kuzma (16) y Talen Horton-Tucker (16).
Los Lakers (27-13) han ganado los tres partidos que han disputado desde el parón del All-Star y acechan ya la segunda plaza en la Conferencia Oeste de los Phoenix Suns (26-12).
Los actuales campeones de la NBA volvieron a presentar un informe de bajas de lo más cargado con los lesionados Anthony Davis, Alex Caruso y Jared Dudley además de Marc Gasol y Kostas Antetokounmpo por el protocolo del coronavirus.
El español se ha perdido los últimos cinco partidos de los Lakers y todavía no tiene fecha para regresar.
Por parte de unos muy dignos Wolves, que solo le perdieron la cara al encuentro en el último cuarto, los principales anotadores fueron Karl-Anthony Towns (29 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias) y Anthony Edwards (29 puntos y 4 rebotes).
Rubio continuó en tendencia ascendente y firmó una actuación muy destacada con 19 puntos (8 de 11 en tiros, 2 de 5 en triples), 12 asistencias, 2 rebotes y 3 robos frente a una pérdida en 28 minutos.
Su compatriota Juancho Hernangómez consiguió 5 puntos (2 de 5 en tiros, 1 de 3 en triples), 3 rebotes, una asistencia y un robo frente a 2 pérdidas en 19 minutos.
Los Wolves siguen con el peor balance de la liga (9-31).
EL GRAN INICIO DE RICKY
Rubio tomó el timón del partido desde el comienzo con un arranque espectacular.
Tenía un duelo de altura frente a Dennis Schroder, pero el español logró 9 puntos sin fallos en el tiro, 3 asistencias, 2 robos y un rebote en los primeros siete minutos (19-22 para los Wolves).
Frente a la inspiración y el aplomo de Rubio, los Lakers se mostraron muy desordenados con 6 pérdidas solo en el primer cuarto y con incontables errores y despistes en defensa.
Sin embargo, un triple de Wesley Matthews al final del primer cuarto les dio una tímida ventaja (31-30).
En los primeros instantes del segundo cuarto, el banquillo de los Lakers comenzó a carburar con Harrell y Horton-Tucker explotando las carencias de los de Minesota para defender la pintura.
Hernangómez cortaba una y otra vez de forma valiente a canasta, pero fue un triple suyo el que puso a los Wolves por delante (46-48 en el ecuador del segundo cuarto).
Con las defensas totalmente ausentes en las dos canastas (ambos equipos terminaron el partido por encima del 50 % en tiros), los Lakers hicieron un sprint de última hora para irse a la ducha con una ventaja mínima (71-70).
Tras una primera mitad en la que pareció reservar energías, James salió en el tercer cuarto dispuesto a merendarse el partido.
Pero primero tuvo que ver cómo Edwards, con dos triples consecutivos, y Jake Layman, con dos tapones y un mate al contraataque, lanzaban a los visitantes (79-84 tras cuatro minutos).
Ahí comenzó la venganza de James, que conectó dos triples prácticamente seguidos y que le regaló una asistencia al joven Damian Jones para darle la vuelta al partido (87-85 a falta de cinco minutos).
Kuzma ahondó en la herida y los Wolves empezaron a ver que, poco a poco, se les escapaba el encuentro antes del último parcial (102-94).
La primera ventaja local superior a los diez puntos llegó al poco de empezar el último cuarto, y un Harrell imperial con tres canastas seguidas de bloqueo y continuación junto a James liquidó las esperanzas de unos Wolves a los que les faltó consistencia y les sobró inexperiencia en el tramo final.
David Villafranca
FUENTE: Agencia EFE