Houston (EEUU), 18 feb (EFE).- El veterano entrenador George Karl ya comenzó sus trabajos con los Kings de Sacramento, el equipo que le ha confiado la misión de reconstruirlos y convertirlos de nuevo en un equipo ganador que aspire a estar en la elite de la Conferencia Oeste.
Haber conseguido 1.100 victorias, ser el sexto entrenador con más partidos ganados en la historia de la NBA, premio de Entrenador del Año, en el 2013, no ha sido suficiente logró en la carrera de Karl, que busca llegar más lejos como es tener la posibilidad de formar un equipo con aspiraciones al título de liga.
Un logró que vivió con los SuperSonics de Seattle (1991-1998), en la temporada de 1996, tras lograr su reconstrucción que le duró seis años hasta que los Bulls de Chicago y el legendario Michael Jordan le impidieron alcanzar el título de campeón de la NBA.
Ese tipo de metas fueron las que llevaron a Karl a que dejase un trabajo en el que se sentía cómodo, como analista de televisión, para tomar las riendas de uno de los equipos con peor marca en lo que va de temporada y con dos entrenadores cesados, Michael Malone, el pasado diciembre, y Tyrone Corbin, antes del Fin de Semana de las Estrellas.
Además de ser el segundo equipo de la NBA con más derrotas acumuladas en las últimas nueve temporadas.
'Tengo que reconocer que extrañé el gimnasio y amo este deporte', señaló Karl durante su presentación oficial. 'Quería una oportunidad más de buscar un título'.
El nuevo entrenador de los Kings llega a un equipo que está en las antípodas de poder conseguir ese objetivo, al menos en corto y medio plazo, y más con el potencial que hay dentro de la Conferencia Oeste.
Pero si intentará conseguir lo antes posible que el equipo pueda concluir la competición regular con marca ganadora, algo que no ha sucedido desde la temporada del 2005-06.
Karl ha sido la nueva opción de los Kings después que el gerente general del equipo, Pete D'Alessandro, manifestase que Corbin seguiría en el puesto por el resto de la campaña.
Pero tras cosechar una marca perdedora de 7-21 bajo la dirección de Corbin, tras un comienzo promisorio de 11-13 con Malone, D'Alessandro buscó a un entrenador a quien conocía cuando fue ejecutivo con los Nuggets de Denver.
'Uno llega al punto en que dice, conozco quién quiero que sea el entrenador del equipo, y está disponible', explicó D'Alessandro. 'A veces hay que reconocer que lo que hemos hecho ha estado mal'.
Karl, que considera que el mayor problema del equipo es la perdida de confianza en las últimas semanas, ya tiene establecida como primera prioridad dedicar los 30 partidos que aún restan de competición en buscar la inercia de recuperar la actitud positiva y también poder establecer qué tipo de jugadores tiene de cara a la fase final.
'Pienso que hay suficiente talento en este equipo que le permita ganar partidos, recuperarse y conectarnos de modo que podamos ser sólidos y juguemos buen baloncesto cada noche', explicó Karl. 'Esto requerirá algo de tiempo'.
La última vez que Karl entrenó en la NBA fue en la temporada 2012-13, cuando ganó el premio de Entrenador del Año, con los Nuggets, que no tuvieron en cuenta la brillante distinción y al quedar eliminados en la primera ronda de los playoffs por los Warriors de Golden Sate fue despedido.
Tampoco les importó a los directivos de los Nuggets, que Karl hubiese clasificado al equipo a la fase final en las nueve temporada que estuvo al frente del equipo.
Pero sólo pudieron avanzar a la segunda ronda de la fase final en la temporada del 2009 cuando perdieron la final de la Conferencia Oeste frente a los Lakers de Los Ángeles.
'Todo lo que me ha sucedido anteriormente como profesional y en la vida me ha permitido ser mejor y más luchador'. Subrayó Karl. 'Esa la razón por la que ahora estoy de nuevo comenzado con ilusión un nuevo proyecto profesional lleno de retos y cosas positivas'.