Redacción deportes, 19 oct (EFE).- Ricky Rubio, base de los Timberwolves de Minesota, reapareció esta madrugada más de doscientos días fuera de las canchas por su lesión en su tobillo derecho, y lo hizo "un poco oxidado" y con derrota ante los Grizzlies Memphis de Marc Gasol.
El base había jugado su último partido el 18 de marzo y la lesión le impidió participar en el final de la temporada de la NBA y el Europeo 2015.
Tras repartir cuatro asistencias y capturar tres rebotes, indicó que se sintió "un poco oxidado", según publica el portal 'Startribune', pero aseguró que va a "estar listo" cuando comience la temporada.
"Me cansé bastante rápido, puesto que traté de alcanzar la velocidad del juego", comentó el catalán, quien añadió: "Me sentí bien, pero todavía tengo que mejorar en ataque y mirar más por tirar en algunas ocasiones. Es algo que llega con los partidos. He estado trabajando en eso y vendrá con la temporada".
"No he jugado ningún partido en siete meses, así que no es fácil volver y conseguir esa sensación de nuevo", añadió Rubio, cuyo técnico, Sam Mitchell, se mostró satisfecho por su reaparición y su aportación.