Asunción, 7 jun (EFE).- La selección paraguaya ha optado por la fuerza y la veteranía para afrontar la Copa América a las órdenes del entrenador argentino Ramón Díaz, quien por primera vez dirige a una selección nacional, y que no ha conseguido ganar ninguno de los tres amistosos jugados por sus pupilos como preparación para la cita chilena.
Se trata del goleador Federico Santander, el volante Julián Benítez y Fernando Fernández, todos del Guaraní, un club que gracias al trabajo de estos tres futbolistas ha realizado una excelente campaña en el Apertura local y en la Copa de Libertadores.
Díaz ha recibido críticas por no convocar al centrocampista Fidencio Oviedo, que atraviesa por un excelente momento de forma y juego y que en el último tramo del Apertura ha sido el motor indiscutible de Cerro Porteño y que podría haber sido un creador de juego en la selección.
Y es que el técnico argentino ha optado por confeccionar un bloque basado en jugadores de las ligas extranjeras, y en el que resaltan jugadores curtidos en mil batallas, aquellos que pueden tener momentos de lucidez en la portería rival y que, a falta de victorias, saben evitar las derrotas.
Con este perfil futbolístico se encuentran el eterno Roque Santa Cruz (actualmente en el mexicano Cruz Azul) o el volante Néstor Ortigoza, en el San Lorenzo argentino, que aunque pueden rendir a un buen nivel en Chile, es difícil que lleguen al Mundial de Rusia en el caso de que Paraguay logre la clasificación, objetivo declarado de Díaz.
Sin embargo, el técnico ha recuperado para esa lista a nombres que llevaban tiempo sin ser convocados, como Nelson Haedo Valdez, del Eintracht Fráncfort alemán, o Óscar 'Tacuara' Cardozo, que es uno de los goleadores del Trabzonspor turco.
En cuanto al estilo que Díaz quiere implantar sobre el césped, las referencias son los tres amistosos jugados hasta la fecha bajo su mandato.
En el último, jugado este sábado en Asunción, Paraguay empató a dos goles contra Honduras, que fue siempre por delante y puso en evidencia a los locales, que carecieron de profundidad, garra atacante y expusieron una alarmante falta de motivación.
Este fue el último test de los de Díaz, después de que a finales de marzo igualaran sin goles con Costa Rica, en un partido donde pareció querer amarrar el empate a partir de su fortaleza defensiva, y días después perdieran contra México (1-0)
Los 23 convocados para la Copa son Justo Villar (Colo Colo, Chile), Antony Silva (DIM, Colombia) y Alfredo Aguilar (Guaraní, Paraguay), porteros; los defensas Marcos Cáceres (Newell's Old Boys, Argentina), Paulo Da Silva (Toluca, México), Pablo Aguilar (América, México), Fabián Balbuena (Libertad, Paraguay), Bruno Valdez (Cerro Porteño, Paraguay), Iván Piris (Udinese, Italia) y Miguel Samudio (América, México); los medios Néstor Ortigoza (San Lorenzo, Argentina), Víctor Cáceres (Flamengo, Brasil), Osvaldo Martínez (América, México), Osmar Molinas (Libertad, Paraguay), Eduardo Aranda (Olimpia, Paraguay), Richard Ortiz (Toluca, México) y Óscar Romero (Racing, Argentina); y los atacantes Roque Santa Cruz (Cruz Azul, México), Nelson Haedo Valdez (Eintracht Fráncfort, Alemania), Raúl Bobadilla (Augsburgo, Alemania), Lucas Barrios (Montpellier, Francia), Edgar Benítez (Toluca, México) y Derlis González (Basilea, Suiza).
La selección paraguaya llega hoy a la ciudad de La Serena, donde permanecerá concentrada para afrontar la competición.
A partir de ahora, se comprobará si el combinado paraguayo merece salir del puesto 85 de la FIFA. Para mejorar esa imagen, devaluada desde que Paraguay no se clasificó para el Mundial de Brasil 2014, la selección debe enfrentarse a un primer y gran desafío.
Se trata del partido contra la poderosa Argentina, un lance además con morbo por la propia nacionalidad de Díaz y sus antecedentes futbolísticos.
El encuentro se disputa el día 13, a continuación Paraguay se medirá tres días después con Jamaica y el día 20 contra Uruguay en un grupo que se convierte en un gran reto para la selección franjirroja.
La selección guaraní ganó en dos ocasiones la Copa América (1953 y 1979) y quedó segundo en seis, la última en 2011 en la pasada edición del torneo, tras perder en la final frente a Uruguay en Buenos Aires.