Valencia, 31 ene (EFE).- La Liga 2018-19 ha resuelto un 31,4 por ciento de sus partidos con empate, lo que supone un registro de igualadas muy superior al de los últimos años, lo que coincide con una tabla clasificatoria más comprimida de lo habitual a estas alturas del torneo.
Además, Girona y Villarreal ya acumulan nueve partidos con tablas, mientras que Atlético de Madrid, Eibar y Leganés llevan ocho.
Estos datos suponen un incremento de en torno a ocho puntos respecto a los correspondientes a las temporadas más recientes, puesto que en la campaña 2015-16 se igualaron el 24,2 por ciento de los encuentros, un año después el 23,4 y en el pasado campeonato el 22,6.
A lo largo de la historia de la competición española, el porcentaje global de empates ha rondado el 23,5 por ciento de todos los partidos disputados.
Desde que comenzó el siglo XXI rara vez se ha superado el veinticinco por ciento de empates en una misma competición, por lo que la cifra de este campeonato rompe la tónica habitual de las dos últimas décadas, en las que las victorias valen tres puntos.
Las cifras extremas de la historia de la Liga se remontan al máximo de la temporada 84-85, con un 35,6 por ciento, frente al 11,2 de la campaña 35-36, la última disputada antes de la interrupción de la competición por la Guerra Civil, como porcentaje más bajo.
Cuando se acaba de superar el ecuador de la Liga, la elevada cifra de empates coincide con la igualdad clasificatoria, puesto que cuantos más empates se registran más se constriñe la tabla. No supone lo mismo sumar tres puntos por victoria que repartir dos en los casos de igualdad.
Pese a esta evidencia numérica, es difícil discernir si los empates son consecuencia del equilibrio de potencial entre los diferentes contendientes, que es lo que parece más probable, o si es el aumento de las igualadas lo que provoca que las distancias en puntos entre los diferentes equipos sean muy cortas.
Si no se tienen en cuenta las puntuaciones de los cuatro primeros clasificados, los que están en puestos de Liga de Campeones, ni las de los tres últimos, en zona de descenso, las distancias entre el quinto y el décimo séptimo se han reducido en el campeonato 18-19 respecto a los más recientes.
Tras las primeras veintiuna jornadas de competición, la distancia entre el quinto, el Alavés, y el decimoséptimo, el Rayo Vallecano, es de tan solo nueve puntos, con 32 del equipo vasco frente a los veintitrés del conjunto madrileño.
En la temporada 13-14 la distancia en este momento de la Liga, era de dieciocho puntos y se elevó a veintitrés un año después, para bajar luego a quince, subir a veinte hace dos campañas y ser de dieciocho en el pasado campeonato.
Si la tendencia actual se mantiene, los equipos alcanzarán puestos de Liga Europa y lograrán la permanencia con menos puntos que en anteriores campañas.
Alfonso Gil
FUENTE: Agencia EFE