El Chase Center de San Francisco recibirá las finales de la NBA. Los Warriors jugarán su sexta final en ocho años, mientras que los Celtics regresan al gran escenario de la NBA tras 12 años de ausencia.
Mientras tanto, los Celtics, que su última aparición en las finales data del año 2010 cuando perdieron ante los Lakers en siete Juegos, estarán tratando de sumar el 18vo título de la NBA y volver a reinar en solitario como la franquicia con más campeonatos, en este momento igualados con los Lakers en 17.
Boston recorrió el camino más largo para llegar aquí, venciendo a los Nets de Kevin Durant y Kyrie Irving, luego sudando en un par de series de siete juegos con el campeón defensor, los Milwaukee Bucks de Giannis y posteriormente, con el mejor equipo del Este, Miami Heat.
Por su parte, los Warriors se han visto muy sólidos en su recorrido ante los Nuggets de Jokic, el MVP de la NBA, luego en segunda ronda contra los Grizzlies de Ja Morant, donde más sufrieron y luego, en las finales del Oeste ante los Dallas Mavericks de Luka Doncic.
Jayson Tatum ha sido quizá el jugador más destacado de los Celtics en esta postemporada, levantando incluso el cartel de superestrella de la NBA. Ha estado muy bien acompañado de otros nombres como Jaylen Brown, Marcus Smart, Al Horford y los dos Williams, Grant y Robert.
Por los Warriors, su tridente estrella sigue teniendo un peso significativo, sobre todo con Steph Curry, que fue elegido el MVP de las finales del Oeste, recibiendo el trofeo Magic Johnson. Klay Thompson ha tenido apariciones puntuales, pero de gran importancia, como sucedió en el Juego 6 ante los Grizzlies o en el Juego 3 y 5 ante Dallas.
Esta será la segunda vez que Celtics y Warriors se ven las caras en unas finales de la NBA. El último antecedente se dio en 1964 cuando los Boston Celtics, liderados por Bill Russell, John Havliceck y Sam Jones se impusieron en 5 Juegos a los San Francisco Warriors de Wilt Chamberlain para sumar su séptimo título.
San Francisco vuelve a recibir unas finales de la NBA, tras 58 años, la última ocasión fue precisamente en las finales de 1964 antes mencionadas, ya que los Warriors jugaron desde 1966 en el Oracle Arena de Oakland.