San Juan, 13 ene (EFEUSA).- El pelotero puertorriqueño Carlos Beltrán logró convencer a las Grandes Ligas para exigir que los 30 equipos que participan cuenten desde la próxima temporada con un traductor para los peloteros latinos que no dominan el inglés.
Desde que el cubano Esteban Bellán se convirtió en el primer latino en jugar en las Grandes Ligas a finales del siglo XIX, cada vez son más los peloteros puertorriqueños, dominicanos, cubanos, venezolanos, colombianos y otros hispanohablantes que se incorporan.
"Tuvo que pasar más de un siglo para que se concretara la obligación de tener traductores", sostuvo Alvarado, quien recordó que cuando el astro boricua Roberto Clemente jugó entre las décadas del 50 y 70, la prensa norteamericana se burlaba de él por su marcado acento y limitado dominio del inglés.
La idea de Beltrán surgió cuando en 2014, el lanzador dominicano Michael Pineda fue sancionado por las Grandes Ligas por tener una substancia extraña en su cuerpo y éste no supo cómo desenvolverse en su comunicación con los periodistas estadounidenses.
Casi el 30 % de los peloteros en las Grandes Ligas son latinos. La otra gran minoría son los asiáticos, quienes, sin embargo, sí cuentan con traductores.

