MLB -  25 de septiembre de 2015 - 12:15

Se cumplen 60 años del debut de Roberto Clemente en las grandes ligas

Cable Onda Sports
Por Cable Onda Sports

San Juan, 17 abr (EFEUSA).- Un día como hoy, hace 60 años, Roberto Clemente debutó en las Grandes Ligas de béisbol de la mano de los Piratas de Pittsburgh, con los que ganó dos campeonatos, un premio al Jugador Más Valioso, cuatro títulos de bateo y hasta doce Guantes de Oro.

Además, tuvo el honor de convertirse en el primer latino en llegar a los 3.000 imparables, lo que completa una trayectoria impresionante que bien le hubiera bastado para justificar que más de cuatro décadas después de su muerte sea recordado en su Puerto Rico natal como todo un héroe.

Sin embargo, lo que terminó de cautivar el corazón de sus compatriotas y de tantos otros admiradores fuera de la isla fue el compromiso social de Roberto Clemente (1934-1972), del que quedaría constancia para siempre en las circunstancias de su muerte, con tan sólo 38 años.

Fue el 31 de diciembre de 1972, cuando despegó rumbo a Managua en un avión que él mismo había fletado con ayuda humanitaria para las víctimas del terremoto de magnitud 6,2 en la escala de Richter que unos días antes había afectado a la capital de Nicaragua.

Dejó más de 10.000 muertos, unos 20.000 heridos y una ciudad destruida en un 75 % en la zona del epicentro.

Pese a la oposición de su esposa, quiso ir él en persona para supervisar que la ayuda llegaba correctamente. El avión iba sobrecargado y poco después de despegar cayó al mar. El cuerpo del deportista nunca fue recuperado.

Ello explica también que el primer latinoamericano en formar parte del Salón de la Fama del Béisbol (al que fue incorporado en 1973, muy poco tiempo después de su muerte) también sea recordado con mucho cariño en Nicaragua.

La ciudad nicaragüense de Masaya lo declaró 'Hijo Dilecto In Memoriam' y el estadio de béisbol local lleva su nombre, al igual que un estadio infantil de Managua, donde se erige un monumento en su memoria.

En Nueva Jersey también cuenta con una estatua de bronce, que se levantó en la ciudad de Newark cuando se cumplieron 40 años de su muerte.

La imagen del puertorriqueño fue realizada por Susan Waner, la misma escultora que hizo la estatua de Clemente que se encuentra en el estadio de los Piratas de Pittsburgh, en Pensilvania.

El deportista tiene además su propio Día de Roberto Clemente (18 de septiembre) instaurado por las Grandes Ligas, que incluso concede un premio con su nombre a las figuras de este deporte que destacan por su labor comunitaria.

En Puerto Rico incluso la liga de béisbol profesional de máximo nivel lleva el nombre de Roberto Clemente, que en su día fue reconocido incluso a nivel local como 'atleta del siglo'.

El aniversario del debut de Roberto Clemente llega tan sólo un par de meses después de que también se cumplieran los 60 años desde que los Cangrejeros de Santurce, su equipo puertorriqueño por entonces, conquistaron la Serie del Caribe de 1955 que se celebró en Caracas.

La carrera profesional de Clemente ya no se detuvo por los próximos años, siempre de la mano de los Piratas de Pittsburgh, de los que formó parte desde 1955 hasta su muerte, en 1972, y donde portaba el número 21.

Siendo muy joven había dejado también su Puerto Rico natal para jugar en la ciudad francófona canadiense de Montreal.

En 1966 se convirtió en el Jugador Mas Valioso, tras ganar doce guantes de oro y ser doce veces jugador estrella en las Grandes Ligas.

Tuvo dos apariciones en la Serie Mundial, en 1960 y 1971. En esta última ganó el premio al Jugador Más Valioso de la serie al batear 414 de promedio, convirtiéndose en el primer latino en lograrlo.

En los 14 partidos que jugó en la Serie Mundial conectó imparables y fue seleccionado al Juego de las Estrellas hasta en doce ocasiones.

Además, participó en el Campeonato Mundial de Béisbol de 1972 en Nicaragua como director de la selección de béisbol de Puerto Rico, antes de que ocurriera el terremoto de Managua.

La veneración que existe de su figura ha motivado que el dramaturgo Luis Caballero realizara incluso un musical sobre su vida, 'DC-7, la historia de Roberto Clemente', que ha sido representado en Puerto Rico y en EE.UU. y que dedica particular atención a la discriminación que sufrió por ser negro en un país que por entonces también practicaba una activa segregación racial.

El título del musical hace alusión a la avioneta DC-7 en la que murió esta leyenda del béisbol latino, considerado uno de los mejores jardineros derechos de la historia de este deporte, que hoy día sigue sirviendo de fuente de inspiración en su tierra natal.

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