Hasta hace no mucho, el Salón de la Fama no tenía ninguna mujer inmortalizada en su recinto. En el año 2006 eso cambió cuándo la estadounidense Effa Manley fue incluída Cooperstown de manera póstuma, siendo su inducción un doble logro para la inclusión en el beisbol, al ser mujer y al haber hecho su carrera en las Ligas Negras.
Murió de un ataque al corazón en 1981 a la edad de 84 años.

