Desde que el Mundial de fútbol se juega con 32 equipos no hay selección que haya jugado más finales que Francia. Les Blues son los grandes dominadores en presencias en el partido más importante en el deporte rey.
En 1998, el Mundial se disputó en Francia y los locales llegaron a las semifinales con la clara intención de romper esa barrera y disputar su primera final. Habían estado muy cerca en Suecia 1958, el gran mundial de Kopa y Fontaine, así como en España 1982, donde cayeron en penales ante Alemania Federal en el primer encuentro de un Mundial que se decidió por esta vía y en México 1986, cuando nuevamente los alemanes se cruzaron en su camino en semifinales. En aquella ocasión, en París, rompieron esa barrera tras remontarle a Croacia con un doblete de Lilian Thuram, otro nombre a mencionar en esta nota.
Tras vencer a Brasil por 3 goles a 0, Francia levantó su primera Copa del Mundo y le dijo al Mundo que llegaba su momento. Fueron campeones de la Euro 2000 y llegaron a Corea y Japón 2002 como grandes favoritos, aunque fueron presa de esa presión al quedar eliminados en primera ronda sin ganar ningún partido ni anotar ningún gol.
Luego de esa decepción, el grupo francés se fue renovando, pero mantuvo a piezas importantes del ’98 como Zidane, Henry, Barthez o Thuram, con ellos lograron realizar un gran torneo en Alemania 2006 donde disputaron nuevamente la final. Esta vez ante Italia, el partido fue igualado y terminó a un gol por bando, dando paso a los penales donde se impusieron los ‘azzurri’.
En Sudáfrica 2010 el grupo se rompió y la debacle fue notable. Francia se fue en ronda de grupos dando una imagen que dejaba mucho que desea. Cuatro años más tarde, en Brasil 2014 un grupo joven se abrió paso en la Copa del Mundo con buenas sensaciones, aunque quedaron fuera de las semifinales al caer en cuartos de final ante Alemania, que terminaría coronándose campeón.
Ese grupo terminó de madurar en la Euro Francia 2016, donde en el tiempo extra cayeron en la final ante Portugal. Esas derrotas que terminan de cuajar un grupo, que dos años más tarde recibió la llegada de Mbappé como la cereza al pastel.
Con Mbappé, Pogba, Kanté y Griezmann en un momento de forma inmejorable, Francia arrasó en Rusia 2018. Fue un equipo potente, ordenado, vertical y certero. Justos campeones.
A pesar de las bajas de dos de sus cuatro mejores jugadores en Rusia 2018 y sin la presencia de Benzema (reintegrado a la selección tras estar apartado en 2018) los de Didier Deschamps llegaron a Qatar con la presión de repetir lo logrado cuatro años atrás.
Esa presión ha sido asumida por un grupo parecido pero diferente, con caras nuevas y otras más maduras. Con un Hugo Lloris impecable en cuartos y semis y que se convirtió en el portero con más partidos disputados en la historia de los Mundiales con 19 partidos. Con un Giroud confiado en su capacidad anotadora, Tchuameni dueño del medio campo, Koundé, Varane, Upamecano y Konaté siendo un cerrojo en defensa -no importa quien juegue- y un Theo Hernández supliendo de gran forma a su lesionado hermano, Lucas. Pero sobretodo con dos baluartes: Kylian Mbappé, el goleador más joven que los Mundiales han conocido jamás, que domina el área y los espacios como pocos delanteros en la historia y un Antoine Griezmann que es líder en esta plantilla, que se sacrifica en defensa, que arma en ataque y que genera en ofensiva. ‘Grizou’ le dicen sus compañeros.
Esta Francia de Deschamps buscará levantar la Copa del Mundo este domingo en Doha, enfrente tendrán a la Argentina de Scaloni. Será un partidazo.
Algunos datos más:
- De ganar Francia, Marcus y Lilian Thuram serán la primera dupla de padre-hijo en ganar un Mundial.
- La última selección en llegar a una final de un Mundial como campeón fue Brasil en 1998, cuando cayó precisamente ante Francia. Antes de eso lo lograron Argentina en 1990 (cayó ante Alemania Federal), Brasil en 1962 e Italia en 1938.
- Las únicas selecciones que lograron ganar un Mundial de manera consecutiva fueron Brasil en 1958 y 1962 e Italia en 1934 y 1938.