Mañana desde las 2:00 p.m. en el Estadio Al Thumama, las selecciones de Irán y Estados Unidos se verán las caras en un duelo en el que se juegan mucho más que el pase a octavos de final.
¿Por qué se juegan más que un partido de fútbol?
Una enemistad presente desde hace décadas. El país asiático está atravesando un momento complicado. Sus jugadores se expresaron en apoyo a la lucha de las mujeres en aquel país a causa de la muerte de Mahsa Amini después de haber sido detenida por no llevar puesto el Hiyab. En el primer encuentro los once integrantes se negaron a cantar el himno nacional como medida de protesta. En Irán este gesto puede tomarse como disidencia política por lo que podría representar que sean condenados a prisión o pena de muerte. De hecho, desde el parlamento inglés pidieron asilo para los futbolistas en caso de que sea necesario.
Por otro lado, la Selección estadounidense publicó en sus redes las posiciones del Grupo B y evitó poner el emblema islámico en la bandera de Irán como señal de apoyo a las mujeres que están pidiendo por sus derechos en ese país. Debido a esto, los medios iraníes pidieron la expulsión del equipo norteamericano por publicar una imagen distorsionada de su bandera. El artículo 13 de la FIFA establece que quien ofenda la integridad de un país puede ser suspendido por diez partidos o por tiempo indeterminado.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Este enfrentamiento no solo deportivo data de la revolución islámica de 1979 en la que un grupo de estudiantes iraníes tomó como rehenes a 52 estadounidenses en la embajada del país norteamericano en Irán. El entonces presidente, Jimmy Carter decidió congelar activos, prohibir intercambios comerciales y vuelos a Irán. Estados Unidos además decidió apoyar a Irak en la guerra ante Irán y le dio permiso para utilizar armas químicas. El conflicto bélico duró 8 años entre 1980 y 1988 con un millón de bajas iraníes y medio millón de caídos iraquíes.
En 2013, el presidente Hasan Rohani trabajó para reducir el programa nuclear iraní y en 2015 se firmó un acuerdo en el que Teherán se comprometía a limitar aquel programa a cambio de que Estados Unidos levantara las sanciones económicas.
En 2018 volvieron los problemas y Estados Unidos se retiró del acuerdo de desarrollo nuclear con Irán. El 3 de enero de 2020, Qasem Soleimani, comandante de una fuerza paramilitar iraní, fue asesinado en el aeropuerto de Bagdad. Como respuesta Irán disparó misiles contra dos bases militares estadounidenses en Irak y condenó a muerte a Mahmoud Mousavi Majd, un espía que habría brindado información para que mataran a Soleimani. Después de la salida de Donald Trump, las relaciones políticas entre ambas naciones se encuentran en período de reparación.
ANTECEDENTES DEPORTIVOS
En Francia 1998 tuvieron su primer enfrentamiento en Mundiales también en fase de grupos. Los jugadores posaron juntos para mostrarse en son de paz. Aquel 21 de junio, Irán logró su primera victoria en una Copa del Mundo y venció a Estados Unidos por 2 a 1 con goles de Hamid Estili y Medhi Madhavikia. Ambos quedaron eliminados en primera ronda en un mundial donde los norteamericanos fueron últimos.
Este martes serán parte de los planteles Giovanni Reyna, hijo de Claudio, quien fue parte del plantel de Estados Unidos en ese partido mundialista y Amir Abedzadeh, hijo de Ahmad Reza, también arquero pero de Irán en Francia 1998.
¿Qué tiene que ver Panamá con esto?
Entre 1954 y 1979 Estados Unidos e Irán tuvieron una relación comercial, con el Sha Reza Pahlaví como figura principal. El acuerdo constaba en que ambas naciones se repartían las ganancias de petróleo de manera equitativa. Pero en 1979 con la revolución islámica, el Sha fue derrocado y ningún país se atrevía a darle asilo, salvo Panamá.
Para Carter era una situación complicada. Podría traicionar a uno de los aliados de Occidente en la complicada región del Medio Oriente. Por otro lado, el Sha no podía regresar a México como deseaba porque el gobierno de José López Portillo se negaba a aceptarlo. Carter tuvo la idea de que Hamilton Jordan, su jefe de la Casa Blanca fuera a conversar con el General Omar Torrijos. Así fue como lo convenció de aceptar al Sha de Irán que terminó asentándose en la isla Contadora junto a su familia. Después de un tiempo el Sha abandonó Panamá en un avión privado con destino a Egipto donde murió de cáncer meses más tarde.