San José, 9 jun (EFE).- El defensa costarricense Giancarlo González cerró con una expulsión ante Panamá el jueves, una temporada gris en la que vivió muchos problemas en su club, el Palermo italiano, incluido el descenso a la segunda división.
El equipo descendió este año a la Serie B italiana y González aún no tiene claro su futuro, pero su deseo es jugar en una liga importante.
El jugador costarricense cerró la temporada de la peor manera: expulsado en el minuto 54 del partido eliminatorio de Costa Rica en casa ante Panamá, que terminó igualado sin goles, por responder con un golpe a la cara del rival Román Torres.
Con la tarjeta roja dejó a su equipo diezmado en un compromiso duro, cerrado, en el que los tres puntos significan un gran paso al Mundial de Rusia 2018.
"Está claro que no nos podemos quedar con diez jugadores nunca. No logramos la definición y la expulsión nos limitó. Se nos van dos puntos muy importantes", declaró con enfado el seleccionador, Óscar Ramírez, después del partido.
González, quien en su carrera ha jugado para el Alajuelense local, el Valerenga noruego y el Columbus Crew estadounidense, pidió disculpas al vestuario y dijo a la prensa que fue golpeado tres veces en la cara y perdió la cabeza.
"Estoy apenado porque son cosas que no se deben hacer en el fútbol. Como hombre, con humildad, acepto el error que cometí, pedí perdón a mis compañeros porque condicioné el partido. Perdí la cabeza y espero que no vuelva a pasar", afirmó el zaguero.
En una eliminatoria mundialista perder puntos en casa puede se costoso, por lo que Costa Rica continuó atacando a los panameños a pesar de tener un jugador menos, un riesgo que los visitantes, satisfechos con el punto en patio ajeno, no aprovecharon.
Con más corazón que buen fútbol, estuvo a punto de ganar Costa Rica en los últimos minutos con las jugadas de Joel Campbell y Marco Ureña, pero es incuestionable que los ticos echaron de menos ese jugador expulsado a la hora de proponer los ataques.
Con el empate Costa Rica llegó a 8 puntos en cinco jornadas del hexagonal final de la Concacaf y sigue segundo detrás de un México que se escapa tranquilo con 13 puntos.
Les siguen Estados Unidos con 7 puntos, Panamá (6), Honduras (4) y Trinidad y Tobago (3).
Costa Rica recibirá a Trinidad y Tobago el próximo martes, más obligado que nunca a sumar los tres puntos en casa para mantenerse en una buena posición en la clasificación del hexagonal, fase que otorga tres boletos directos al Mundial y una repesca frente a un rival asiático.

