Madrid, 12 dic (EFE).- El costarricense Keylor Navas encajó un nuevo golpe en la última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, ante el CSKA de Moscú, que encaraba con opciones de jugar con el Real Madrid -ya clasificado como primero a octavos-, pero las rotaciones de Santiago Solari no afectaron a la portería, con el belga Thibaut Courtois indiscutible.
Keylor comenzó la temporada jugando con Julen Lopetegui, con Courtois recién aterrizado. Disputó la Supercopa de Europa y las dos primeras jornadas ligueras antes de que el por entonces técnico optase por la alternancia en portería. Al costarricense le quedaba la 'Champions' como el escenario donde reivindicarse ante su cambio de rol.
Desde la llegada de Solari, Keylor tan sólo ha disputado dos de diez partidos (sumando el del CSKA en el Bernabéu), y ambos correspondientes a la Copa del Rey, en la eliminatoria ante el modesto Melilla. De hecho, el primero de los partidos fue el estreno del técnico argentino en el primer equipo, que hoy deja claro que apuesta por las rotaciones en todas las demarcaciones menos en la portería.

