Spa (Bélgica), 27 ago (EFE).- El inglés Lewis Hamilton (Mercedes) añadió presión al alemán Sebastian Vettel (Ferrari) al recortar a siete puntos su ventaja al frente del Mundial de Fórmula Uno, tras ganar este domingo el Gran Premio de Bélgica, en Spa-Francorchamps, la 'pista talismán' de Michael Schumacher, homenajeado por su hijo Mick en los prolegómenos de la carrera.
El espectacular y excéntrico campeón inglés sumó su tercera victoria en Spa, donde nadie iguala las seis de Schumacher -con cuyo coche de 1994, un Benetton-Ford con el que ganó su primer Mundial, rodó su hijo por la mañana- y elevó a 58 su propia segunda mejor marca histórica, muy lejos aún de los 91 triunfos del heptacampeón alemán, convaleciente aún del grave accidente de esquí que sufrió en diciembre de 2013 en Meribel, en los Alpes franceses.
El australiano Daniel Ricciardo (Red Bull) le supo sacar partido a la entrada en pista del coche de seguridad que convirtió en una carrera a once la prevista inicialmente a 44 vueltas, en la que el español Carlos Sainz (Toro Rosso) sacó otro punto, al acabar décimo; y su compatriota Fernando Alonso volvió a sufrir el lastre del motor Honda de su McLaren, antes de abandonar en el vigésimo sexto giro.
Alonso, undécimo en la calificación, y Sainz, decimocuarto el sábado, avanzaron un puesto en la parrilla de salida, debido a la sanción del inglés Jolyon Palmer, que perdió cinco plazas por sanción, al haber sustituido la caja de cambios de su Renault.
El doble campeón mundial asturiano avanzó tres puestos al exhibirse en la primera curva, tras superar al alemán Nico Hülkenberg (Renault) y a los dos Force India del mexicano 'Checo' Pérez y el francés Esteban Ocón, que instantes después se volvían a tocar, evitando por muy poco una situación peor. Algo que repetirían casi treinta vueltas más adelante, saliendo perjudicado el tapatío -retirado a falta de dos vueltas- y que provocó la entrada en pista del 'safety car', que animó los instantes finales de la prueba.
Alonso ofreció una lección de pilotaje en los primeras dos giros. En el segundo, poco antes de llegar a la parte superior de la pista, recuperó, en arriesgada maniobra, el séptimo puesto arrebatado por Hülkenberg en la última 'chicane' de la primera. Pero el motor Honda no da para más y tanto el alemán, como los dos Force India y el francés Romain Grosjean (Haas) lo rebasaron antes del octavo giro.
Instantes en los que se produjo el abandono del holandés Max Verstappen (Red Bull), el más joven ganador de la historia de la F1 -el año pasado, en el Gran Premio de España-, para mayor decepción de los casi 80.000 compatriotas que, según fuentes oficiales, se habían acercado desde el país vecino para animarlo.
Alonso hizo lo que pudo. Transmitió que en vez de una carrera eso parecía un test, instó a que no le pasaran más comunicaciones por radio; y, finalmente, sin apenas potencia y tras verificar que las condiciones meteorológicas no iban a alterar una carrera en seco, optó por abandonar, a falta de 19 vueltas.
Hamilton había entrado a garajes en la doce, una antes que su compañero finés Valtteri Bottas, quinto este domingo, por detrás de su compatriota Kimi Raikkonen. Que en esos instantes secundaba a Vettel -renovado hasta 2020 con Ferrari-, que paró, al igual que Ricciardo, en la 14; una antes que él.
La primera mitad de la carrera dejó las sanciones, de diez y cinco segundos, por acciones antirreglamentarias, a Kimi y a 'Checo', respectivamente. Y al ecuador de la misma, tras 22 vueltas, se llegó con Hamilton liderando con 1,7 segundos sobre Vettel y Bottas tercero, a 7.4. Por detrás, más rezagados, Ricciardo y Hülkenberg -sexto este domingo-, con Alonso duodécimo; y Carlos, que paró en la 19, iniciando su remontada desde la decimoquinta plaza.
Tras otra carrera para el olvido en su tercer año seguido de tristezas en McLaren -la segunda escudería más laureada de la F1- Alonso abandonó, poco antes de producirse el enésimo roce en lo que va de temporada entre 'Checo' y su compañero Ocón -noveno en Spa-.
El francés evitó por poco el muro tras la horquilla y en la maniobra rompió el neumático trasero derecho del mexicano, acabando por arruinarle una prueba que abandonó a falta de dos vueltas.
A pesar de las subsiguientes quejas de Hamilton, que afirmaba que era innecesario, porque la pista no estaba sucia, la dirección de carrera decretó entrada del coche de seguridad, que añadió emoción al desenlace de la prueba. Todos entraron a sustituir de nuevo sus neumáticos, y tras haber cambiado de ultrablandos a blandos (el más duro de los tres compuestos), los dos Ferrari y Ricciardo regresaron a ultrablandos, mientras que los Mercedes repitieron compuesto.
El 'safety' se fue tras la vuelta 33, por lo que comenzaba una nueva carrera, a once vueltas, en cuya reanudación Vettel lanzó un brutal ataque a Hamilton, que resistió la embestida de Seb y acabó pilotando a meta su quinta victoria del año. Que lo coloca, con 213 puntos, a sólo siete del alemán, una semana antes de acudir a Monza. Sede del Gran Premio de Italia y claro 'territorio' ferrarista.
En la primera vuelta tras el relanzamiento, Bottas se equivocó en la quinta curva y no sólo perdió el podio, en favor de Ricciardo -especialista en optimizar cada oportunidad que las circunstancias le brindan-, sino que de golpe, cedió otra plaza más, a Kimi, último campeón de la Scuderia (2007), renovado por un año el pasado martes.
Bottas mantuvo el tercer puesto en el Mundial, con 179 puntos, 47 más que Ricciardo; y contribuyó a reforzar el liderato de Mercedes.
Sainz completó otra más que notable actuación y respondió, una vez más, en pista, a sus jefes, que le habían reprendido duramente el pasado mes de julio, en Austria, por declarar que en su carrera deportiva le gustaría progresar.
De momento, acabó de nuevo en los puntos y aporta 36 a los 40 que contabiliza Toro Rosso: exactamente el noventa por ciento.
Spa-Francorchamps (Bélgica), 27 ago (EFE).- El inglés Lewis Hamilton (Mercedes), que ganó el Gran Premio de Bélgica, duodécimo del Mundial de Fórmula Uno, disputado en Spa-Francorchamps, donde recortó a siete puntos la ventaja que le saca el alemán Sebastian Vettel (Ferrari), líder del campeonato, declaró que "ha sido un gran fin de semana" para el equipo y para él.
Hamilton, que el sábado igualó el récord histórico de 'poles' (68) del alemán Michael Schumacher y este domingo festejó su quinto triunfo del año -el quincuagésimo desde que pilota en F1- se expresó de este modo en la ceremonia del podio, que ofició el expiloto australiano Mark Webber, al que el inglés felicitó por celebrar este domingo su 41 cumpleaños.
"Sebastian (Vettel, que ahora le saca sólo siete puntos: 220 frente a 213) me dio mucha guerra, pero era lo que esperaba; y, por fortuna, al final todo salió bien", indicó Hamilton, de 32 años, triple campeón del mundo (2008, con McLaren; y 2014 y 2015 con su actual equipo) y que festejó en Spa-Francorchamps su Gran Premio número 200 en Fórmula Uno.
"Hace 21 años estuve por primera vez aquí, entre el público, con mi padre, cuando no éramos nadie y mi sueño era el de llegar aquí", indicó el espectacular y excéntrico campeón inglés.
"Así que a todos los que tenéis este sueño, creed en vosotros mismos y nunca lo abandonéis", le dijo al público, desde el podio, Hamilton, que, posteriormente, en rueda de prensa, se quejó por la entrada en pista del coche de seguridad.
"No lo entiendo, porque la pista no estaba sucia; aunque supongo que la organización lo que quería era que hubiese una nueva carrera", dijo.
"Antes de eso, ya sabíamos que Ferrari tenía un buen ritmo a lo largo de todo el fin de semana y también lo evidenciaron en carrera. Aunque no entendí tampoco cómo el coche de seguridad iba tan lento, supongo que esperaba a que todo el mundo se juntara más. Eso provocó que, al ir tan despacio, me costara mantener la temperatura de los neumáticos", declaró.
"En la reanudación de la prueba, Sebastian (Vettel) se puso muy cerca y estuvo a punto de pasarme en Eau Rouge, aunque por fortuna se acercó demasiado y acabó teniendo que levantar, así que no lo logró", indicó Hamilton.
"Sebastian hizo una gran carrera, muy consistente; y ha sido muy divertido competir contra él, a media décima de diferencia en cada vuelta. De eso es de lo que van las carreras. Y estoy contento, porque por fortuna, me pude mantener delante y ganar aquí en Bélgica", manifestó Hamilton tras ganar en Spa-Francorchamps.

