Londres, 13 jul (EFE).- El encuentro entre Kevin Anderson y el estadounidense John Isner, primera semifinal de Wimbledon, con victoria del surafricano por 7-6 (6), 6-7 (5), 6-7 (9), 6-4 y 26-24 en seis horas y 36 minutos, se convirtió en la semifinal más larga de la historia del Grand Slam.
La semifinal más larga de la historia del Grand Slam era hasta este viernes la del sueco Stefan Edberg y el estadounidense Michael Chang, del Abierto de EE.UU. en 1992, de cinco horas y 26 minutos.
Isner, que acabó con 53 saques directos, (214 en el total del torneo), ha batido el récord del croata Goran Ivanisevic, de 212 'aces', instaurado en 2001 cuando obtuvo el título ante el australiano Patrick Rafter, convirtiéndose en el primer y único jugador que ganó el torneo como invitado especial. Anderson hizo 49 hoy, y lleva ya 172 en total, y esperando en la final.

