Yusra Mardini debutó en los Juegos Olímpicos en Río 2016, su bandera no es la de su país ni su himno. Este año vuelve a las Olimpiadas de Tokio, compitiendo bajo el nombre del Equipo Olímpico de Refugiados, y la natación, su pasión desde los cuatro años, ha salvado a 17 personas de morir ahogadas en el Egeo.
Ambas hermanas llegaron con síntomas de hipotermia y exhaustas, pero lograron salvar la vida a 18 personas. Sin embargo, el viaje de Yusra y Sarah no terminó ahí, tuvieron que continuar su travesía por siete países diferentes hasta encontrar asilo en Alemania, donde residen actualmente.
La nadadora olímpica no solo quiere ganar la medalla como todos sus compañeros, sino que lucha por visibilizar a todos los refugiados, más de 80 millones de personas según ACNUR. En 2017 escribió una carta donde desplegaba ante los ojos del resto no solo su viaje, también lo que supone ser una refugiada. Mardini explicaba: "Es lo que todos nosotros somos, esa población que crece sin un país. Ésta es mi llamada para que todos estemos ahora, juntos, bajo el nombre que compartimos: refugiado. Soy Yusra. Soy refugiada y estoy orgullosa de defender la paz, la decencia y la dignidad de todos los que huyen de la violencia."
Vía: Público.Es
FUENTE: COS



