"El tren de las oportunidades" es una metáfora popular que significa que las oportunidades llegan en momentos clave de la vida y no siempre se repiten, requiriendo acción rápida y decisión para ser aprovechadas. Y esta es la descripción perfecta de la novela de Tomás Rodríguez con Olimpia.
No tengo pruebas de las ofertas, no tengo pruebas de las verdaderas intenciones de Sporting San Miguelito y Saprissa, pero el único perjudicado será Tomás Rodríguez. ¿Por qué? Deportivamente no es lo mismo Olimpia que Saprissa. La historia, la grandeza, el prestigio y la exposición del Decano es inigualable. Aquí se termina el debate. El solo hecho de jugar en Olimpia, te asegura una convocatoria en la Selección para la Copa del Mundo del 2026. Por otro lado, Saprissa te resta posibilidades teniendo delanteros en el Botafogo, Universidad de Concepción, Universidad Católica, Dinamo Kiev y Shimizu de Japón. El fútbol de Costa Rica viene en decadencia y para un jugador de Selección es una atraso —sacando la situación de Fidel Escobar, que fácilmente estaría jugando en otra liga mejor—. Tomás, con lo que hizo en Monagas, Copa Libertadores y Copa Oro, estaba para algo MEJOR que Costa Rica y él quería ponerse la piel de Olimpia. ¡Pobre pelao!
Ya para concluir: Saprissa es pan para hoy y hambre para mañana, mientras Olimpia era potenciar 500% una carrera en Sudamérica y hasta triplicar el valor de los derechos deportivos de Tomás Rodríguez.
¡Y vengan como quieran!


