Basiquito: Panamá mejoró ofensivamente ante Costa Rica (2-1) por Copa Oro 2023 —en comparación a los partidos del Final Four ante Canadá (0-2) y México (0-1)— pero tiene malos hábitos defensivos que un equipo con más jerarquía puede aprovecharse.
A continuación lo bueno y lo malo de Panamá línea por línea (1-3-4-3)...
Portería: buen trabajo de Orlando Mosquera en la portería nacional. Salvó a Panamá de varios 1 vs. 1, demostró reflejos y seguridad en los pocos y peligrosos ataques ticos.
Defensa: ante Costa Rica jugamos una línea de 3 aproximadamente 80% del partido. Fidel Escobar tiene más libertad como central derecho, Harold Cummings tiene menos recorrido como último hombre y Andrés Andrade nos da más salida por la zaga izquierda. Los 3 jugaron un partido arriba de los 7 puntos (3/10), pero deben corregir el repliegue, la vigilancia, los relevos y las permutas en el desmarque de ruptura del equipo rival. La línea de 3 es miel para los delanteros con diagonales y esto se corrige con movimientos en zona como base.
Carrileros: el 1-3-4-3 de Thomas Christiansen es para potenciar sus carrileros. Quizás los mejores de Centroamérica. Michael Amir Murillo y Eric Davis fueron dos Bugatti por los extremos y el rival les permitió pisar el tercio ofensivo y lanzar centros a ras de suelo y aéreos. Además de los desdobles con los extremos. Hubo mucho juego por los costados y esto abrió la línea de 5 de Costa Rica.
Volantes: Adalberto Carrasquilla sigue siendo el conductor de la transición de Panamá, mientras Aníbal Godoy tiene un trabajo más defensivo como enlace de los centrales en marca y ayudas permanentes. Yoel Bárcenas hizo un recorrido largo y desgastante de su posición de mediapunta por derecha e Ismael Díaz fue punzante encarando, pero sabemos que no está al 100%. Alberto Quintero es la primera opción de cambio en los volantes ofensivos y se adapta a la perfección a cualquier perfil. No sería sorpresa verlo de arranque ante Martinica. Cristian Martínez fue una bocanada de aire para la contención.
Delantero: José Fajardo es otro jugador. Es un delantero que supo sacarle provecho a las enseñanzas del fracaso. En la Octagonal fue el panameño más criticado por su mala definición en momentos cruciales, pero en los últimos partidos se ha consolidado como hombre en punta. Ante Costa Rica nos regaló con un cóctel de movimientos, de cambios de ritmo, de asociaciones, pressing y anotó de cabeza con un alto grado de dificultad. Cecilio Waterman, el que le compite en esa posición, entró al 74' y mantuvo por mucho tiempo la pelota en terreno tico. Exigió con fuerza y velocidad a Calvo, Watson y Vargas en la salida tica y en los ataques canaleros. Lo hizo bien viniendo de la banca. Quizás no tenemos delanteros 5 estrellas, pero son obreros e imaginativos.
Mi calificación de la colectividad es un 7.5 de 10 posibles. Podemos mejorar y acercanos a tener un equipo equilibrado.