La mentira del tóxico tiquitaca llegó a su fin. El ser aplastante con la posesión de pelota ya no te garantiza el éxito. El tiquitaca enfermizo del FC Barcelona y de la Selección de España vienen de fracaso en fracaso. El Barça ni siquiera clasifica a los octavos de final de la Champions League hace rato y la 'Furia Roja' se acostumbró al cuarto partido en los últimos mundiales. ¡Triste! ¡Todo en exceso es malo!
De nada vale tocar, tocar y tocar y no tener un juego dinámico y directo. De nada vale llegar tocando al área si no tienes un centrodelantero nato. De nada vale llegar y llegar y descartar en el arsenal el juego aéreo por un "falso 9". De nada vale tener un equipo joven sin gente de experiencia en cada línea. Esto se vio retratado en los penales ante Marruecos. Faltó un Sergio Ramos en ese punto de inflexión. Lo de Luis Enrique fue un FRACASO MONUMENTAL en Catar 2022 y vengan como quieran.
El tiquitaca radical quedó en el pasado. Hoy en día el Real Madrid es el único que saca la cara por el fútbol español. ¿Y por qué? Porque mezcla el fútbol de toque con la velocidad y la contundencia. Sabe cuando tener posesión y cuando darle la pelota al rival para crear espacios y contragolpear. La filosofía de Carleto Ancelotti y Pintus (preparador físico) tiene muchos recursos y colecciona decenas de títulos. ¿Ancelotti a la Selección de España? Sería perfecto. Luis Enrique debería renunciar hoy mismo. Sus caprichos lo quemaron como técnico. Que siga como streamer. En el Twitch se ganó la Copa del Mundo en interacciones.

