Año 2020. El año más difícil en el mundo en las últimas décadas en salud, economía, deporte, fútbol, etcétera. Y Panamá no se escapó de esa triste realidad. Nuestro amado país es uno de los más afectados por el COVID con más de 200 mil contagiados y más de 4 mil fallecidos. Mis sinceras condolencias a todos los que han experimentado el dolor y la impotencia de perder a un ser querido.
Dentro de las pocas cosas positivas, es que se pudo terminar el Clausura 2020, siendo el torneo más corto en la historia de nuestro fútbol. El CAI fue campeón disputando solo 12 partidos. Ojo: esto no le quita el mérito de ser el mejor de la competencia. En el camino hubo piedras: el permiso del MINSA, el desacuerdo en jugar o no el torneo, el miedo a los contagios entre jugadores y las lesiones por la inactividad. Al final se pudo realizar todo de buena manera y fue una enorme enseñanza para directivos, jugadores y la prensa. A todos nos tocó reinventarnos ante una inesperada pandemia.
En el plano de Selección hubo un cambio para bien "hasta ahora". Thomas Christiansen y Christian Beguer llegaron a Panamá para reemplazar al 'Tolo' Gallego y no perdieron tiempo. Rápidamente armaron junto a Fepafut una burbuja en Penonomé. Esta concentración fue clave para los históricos triunfos de 'La Roja' ante Costa Rica (0-1 y 0-1) en el Estadio Nacional de San José. Quizás estas fueron las únicas alegrías del 2020. Ganarle a los ticos es muy especial por ser nuestros eternos verdugos. La derrota ante Japón dejó buen sabor de boca por el atrevimiento, pero la humillación ante Estados Unidos (6-2) despertó las primeras críticas para el ex jugador del Barcelona. Este USA europeo nos desnudó defensivamente. En lo personal me sentí molesto. Pero a los días reflexioné lo siguiente: esto fue una maestría sobre 'las falencias de la Selección en 90 minutos' para el míster. Mejor que pasó ahora y no en la Eliminatoria. Si corrige las posiciones de los jugadores, sus características, sus funciones, sus deberes, la concentración, el orden y define un estilo, podemos mejorar muchísimo en el 2021.
A nivel de legionarios fue un año positivo. Los contratos multianules de jugadores como Adalberto Carrasquilla, Andrés Andrade, Michael Murillo y otros nos regalan un futuro prometedor. Este fue un año grandioso en lo individual para 'Gaby' Torres con el IDV en Ecuador y Copa Libertadores, también para Abdiel Ayarza con el Cienciano siendo el MVP del equipo y de los mejores jugadores de la Liga Peruana y José Luis Rodríguez hizo historia debutando en la Liga Española y hoy en día es titular indiscutible del Lugo de Segunda. En total hay más de 70 legionarios buscando comerse el mundo.
¿Y qué viene para el 2021? Eliminatorias, Copa Oro, amistosos y la llamada "Liga Franquicia". Ojo, si lo permite el virus. Gracias a Dios ya tenemos vacunas. Eso es un avance ante el peor momento de la pandemia. En cuanto a selección, tenemos material humano para llegar a la Octagonal. Ese debe ser el objetivo de Christiansen y Fepafut. Ya en la última ronda, hay que rifársela (como dice nuestro Presidente) para soñar con Catar 2022. En cuanto a la Liga Franquicia, pinta bien el tema de desarrollar fútbol en Veraguas y Herrera y que no exista el estrés del descenso y que se pueda construir instituciones robustas con procesos a corto y largo plazo. En la nueva reglamentación hay algunos temas para debatir como los salarios y los presupuestos, pero esto se debe ir corrigiendo con el paso del tiempo. El venidero Apertura 2021, que se jugaría en febrero por el rebrote de COVID, se ve atractivo con técnicos de la talla de los gemelos Dely Valdés, Eduardo Méndez, Juan Sergio Guzmán, Fran Perlo, Gonzalo Soto, etcétera.
Mi deseo para este 2021 es el siguiente: aprender de los errores del 2020; no tropezar con la misma piedra; Más respeto y mayor comunicación entre dirigentes y Afutpa; dejar la política lejos del fútbol; luchar por el Proyecto Gol y más infraestructuras a nivel nacional; desarrollar agresivamente el fútbol femenino, el futsal, el fútbol playa, las categorías menores y el fútbol aficionado; seguir exportando jugadores al fútbol internacional por el crecimiento económico de los muchachos y para fortalecernos como un fútbol de exportación; que los dirigentes de Fepafut escuchen, se manejen con lógica y que sean constructivos.
Feliz Año 2021 a la familia del fútbol panameño.
FUENTE: Álvaro Martínez

