Barcelona, 25 abr (EFE).- En el verano de 2010 el Milan fichó (para jugar en el segundo equipo) a una de las promesas de la cantera del Barça de ese momento: Adrià Carmona (Igualada, 1992).
Del Girona se fue al Espanyol B y de allí al Albacete para asentarse en el Lugo en el periodo 2016-2018. Entonces quiso probar suerte en la India y en el país asiático encontró la continuidad que buscaba, tanto en el Delhi Dynamos como en el Odisha. Pero justo un año después, el verano pasado, decidió regresar a España y una serie de circunstancias le han dejado sin equipo hasta ahora.
Pregunta: ¿Está pasando el confinamiento en Igualada, su ciudad natal?
Respuesta: No, estoy en el Puerto de Santa María. Mi novia es jerezana y cuando decretaron el estado de alarma estaba allí con ella. Así que con una maleta he ido pasando este tiempo.
P: ¿Tiene facilidades para entrenarse estas semanas?
R: Su piso está en una zona de segundas residencias y ahora mismo no hay nadie más en el bloque, así que las zonas comunes las tengo todas para mí.
P: Desde que volvió de la India el verano pasado está sin equipo. ¿Qué ha ocurrido desde entonces?
R: En julio tenía que firmar por el Lugo y entre temas burocráticos y otros asuntos al final no firmamos y me quedé sin equipo. Desde entonces hasta enero estuve entrenando con el Hospitalet de Tercera División para mantenerme en forma porque mi representante es 'Magic' Díaz y él tiene mucha relación con el club. En enero la idea era firmar por algún equipo, pero entre que ya empezaba a asomar la crisis del coronavirus y que no nos pusimos de acuerdo en las condiciones tampoco firmé ningún contrato.
P: Este verano el mercado de fichajes será especial por culpa de la pandemia. ¿Teme que le cueste más encontrar equipo que en condiciones normales?
R: Ahora estoy a la espera de que todo vuelva a reemprenderse otra vez y mientras tanto estoy centrado en estar cada vez más fuerte, no solo físicamente, sino también psicológicamente. Y preparado para lo que venga.
P: ¿Hubo algún momento que fue especialmente complicado desde el punto de vista psicológico?
R: Sobre todo los meses de octubre y noviembre, cuando veía que aún faltaba mucho para que se volviese a abrir el mercado de fichajes y mis compañeros estaban compitiendo. Esta situación fue difícil de gestionar. Es complicado educarte para entrenar solo la mayoría de las veces, sobre todo si estás acostumbrado a hacerlo en equipo y con gente que tiene ganas de entrenar. Llegaba el sábado y el domingo y, a veces, era difícil encontrar la motivación para entrenar solo. Pero para mí esto ya está más o menos chupado, tengo un máster en el asunto. Ahora estoy a tope. El aerobic y los entrenamientos de cardio durante el confinamiento los estoy haciendo con escaleras y hago 10 kilómetros.
P: Solo tiene 28 años y ha vivido un cúmulo de experiencias que no acostumbran a vivir la mayoría de futbolistas en toda una carrera. ¿Le han servido para crecer?
R: Sí, soy un privilegiado por todo lo que he vivido. Han sido aventuras muy enriquecedoras y de todo he aprendido muchísimo. Pero tengo 28 años, considero que estoy en el mejor momento físico de mi carrera y no tengo equipo. En su momento tomé la decisión de descartar la continuidad de la India para regresar a la segunda división española y me quedé sin equipo. Entonces salí de la rueda y cuesta volver a formar parte de ella.
P: ¿Cómo fue la experiencia en el fútbol indio?
R: A mí me encantó. Futbolísticamente descubres que el nivel es bastante más alto de lo que la gente imagina. Los equipos tienen futbolistas extranjeros que han jugado en Primera y Segunda División en ligas importantes. Pero, más allá de lo futbolístico, la India me ha enseñado mucho culturalmente. Desde el punto de vista emocional están mucho más avanzados que nosotros.
P: ¿La forma de ver la vida que tienen allí le ha ayudado a gestionar los malos momentos que le ha traído después el fútbol?
R: Sí, está claro. Las discusiones y los pequeños piques que había en los estadios siempre los creaban los extranjeros. Recuerdo que un conductor me vino y me dijo que ese individuo tenía un problema consigo mismo. Tienen otra visión de las cosas y la experiencia allí me ha hecho verlas de una manera que nunca me había planteado.
P: El otro día en Instagram compartió un artículo periodístico que hablaba sobre la necesidad de ver a los futbolistas como personas, con sus emociones y debilidades.
R: Este mundo es muy materialista y al final el fútbol es lo que mueve más dinero. Nosotros vamos de un sitio a otro porque tenemos una carrera muy corta y tenemos que aprovechar este sistema. Pero algunas veces la parte sentimental se olvida. La gente piensa que siendo jugador de fútbol todo es de color de rosas y no es así.
P: ¿Cree que en su caso particular todo fue demasiado rápido cuando era joven?
R: Creo que el futbolista no se acaba de formar hasta los 23 o los 24 años. En cambio, empujamos para que salgan Messis como churros desde los 17 años. Son circunstancias del fútbol. Yo empecé a destacar muy joven y una cosa llevó a la otra. Si las cosas hubiesen ido de otra forma y, a pesar de empezar joven, los resultados y las lesiones me hubiesen acompañado, ahora seguramente no estaríamos hablando de esta situación. De todo se aprende y estoy muy contento con lo vivido. EFE
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FUENTE: Agencia EFE

