Sevilla, 3 ago (EFE).- El centrocampista Pablo Sarabia, que anotó dos tantos en el encuentro europeo que el Sevilla disputó el jueves en el campo del Ujpest de Budapest (1-3), se destapa como uno de los valores al alza de la plantilla, después de que ya acumule 101 partidos en el equipo andaluz y haya anotado 23 goles y dado 22 asistencias.
Con una cláusula de tan solo 18 millones, muy apetecible en el actual mercado de fichajes, el madrileño sigue pidiendo con buen juego una renovación que se hace de rogar, pues aunque su contrato expira en 2020, sus buenas actuaciones despiertan el interés de otros clubes.
"Estoy muy a gusto en Sevilla y si hay interés quiere decir que hacemos las cosas bien tanto en lo personal como en lo colectivo", comentó Sarabia hace algunas semanas a los periodistas, y es que el centrocampista ha encontrado en el club hispalense su mejor estado de forma como futbolista.
El madrileño ha demostrado su versatilidad al jugar en varias posiciones desde su llegada al conjunto andaluz. Fue mediapunta, lateral y centrocampista para Sampaoli, extremo para el argentino Eduardo Berizzo y, posteriormente, para el italiano Vincenzo Montella, y actualmente juega de segundo punta con Pablo Machín.
Su buen juego asociativo, su último pase, su llegada al área desde cualquier costado y su acierto de cara a portería son algunas de las credenciales que el futbolista demuestra temporada tras temporada, lo que le permite ser una pieza fundamental para cualquier entrenador.

