Portugal y Francia, por un título, la historia y un cambio de ciclo Futbol Internacional -  9 de julio de 2016 - 09:14

Portugal y Francia, por un título, la historia y un cambio de ciclo

Cable Onda Sports
Por Cable Onda Sports

París, 9 jul (EFE).- Portugal y Francia disputan este domingo la final de la decimoquinta edición de la Eurocopa, con Cristiano Ronaldo y Antoine Griezmann como grandes reclamos y el premio de un título que abre la puerta a un cambio de ciclo en el fútbol europeo.

La final llega a ambos en el mejor momento, porque los dos alcanzan el último partido respaldados por dos convincentes semifinales.

Portugal recuperó a Cristiano Ronaldo en el mejor momento. A falta de juego y goles, del delantero madridista se destacaba su condición de líder del grupo, la personalidad que había imprimido al brazalete que porta, pero contra Gales regresó el Ronaldo decisivo, con un magnífico gol de cabeza y una asistencia a Nani en el segundo gol. La mejor noticia, porque vuelve a intimidar.

Y el capitán luso sabe que está ante su gran ocasión, la oportunidad de completar su palmarés con un título con su selección, que acarree además el Balón de Oro, meses después de que Leo Messi se haya despedido de la Albiceleste sin lograr la Copa América.

Fernando Santos recupera en el centro del campo a Williams Carvalho, ausente de la semifinal por lesión, y, casi seguro, a Pepe, que regresó a los entrenamientos con el resto este sábado, tras no poder participar contra Gales por lesión.

Ésa es la gran noticia para el técnico portugués, porque el madridista se ha convertido en un jugador indispensable, tanto por el carácter que aporta al equipo como por su estado de forma. Fue el mejor de su equipo en el partido de cuartos frente a Polonia.

Francia jugó contra Alemania el que, quizá, haya sido el mejor encuentro del torneo. Supo sobrevivir cuando los campeones del mundo impusieron su ritmo y, favorecido por el inocente penalti de Bastian Schweinsteiger, aprovechó el gran momento de forma de Griezmann para sellar su presencia en su tercera final.

El técnico Didier Deschamps parece haber encontrado el sistema y la alineación ideal. Junto al buen momento de forma de Hugo Lloris en la meta, la entrada en el centro de la zaga del nuevo fichaje barcelonista Samuel Umtiti, como compañero de Laurent Koscielny, le ha dado consistencia a su defensa.

También puede continuar confiando en el centro del campo en Moussa Sissoko, que parece haberle ganado terreno a N'Golo Kante.

Pero sobre todo tiene a Griezmann que por el momento es el hombre del torneo. No sólo es el máximo goleador (6 tantos), sino que con su aportación a la hora de crear espacios, su apoyo al centro del campo y su juego de contragolpe se ha convertido en el referente francés.

Para Portugal, la final es su gran oportunidad histórica de dar el paso que siempre le ha faltado. No lo logró con el magnífico equipo que lideró Eusebio, tercero en el Mundial de Inglaterra 66, ni con la generación de oro de Luis Figo y Rui Costa, que con un jovencísimo Ronaldo fue subcampeona en 2004, cuando lo tenía a mano como anfitriona y frente a Grecia.

En Francia, ha encontrado su gran oportunidad cuando menos lo esperaba, porque ni el juego del equipo, ni el momento de Ronaldo aventuraban el éxito al comienzo del torneo. Pero ha sobrevivido, se ha hecho fuerte frente a las críticas y ahora llega con el viento de cara.

Francia también es una superviviente. De sus propios líos -con el positivo de Sakho y el escándalo sexual que dejó fuera a Valbuena y Benzema-, de las lesiones -Varane, Mathieu- y de un comienzo poco ilusionante, en el que se puso en cuestión la aportación de Pogba y Griezmann.

La selección francesa se juega, además, más que un título. No sólo aspira a conquistar una tercera Eurocopa, que le pondría al nivel de Alemania y España, sino también a certificar un cambio de ciclo, mientras las otras selecciones que han dominado el fútbol mundial y europeo buscan la forma de recomponer la figura.

- Alineaciones probables:

Portugal: Rui Patricio; Cédric, Fonte, Pepe, Guerreiro; Joao Mario, Renato, William Carvalho, Adrien Silva; Nani, Ronaldo.

Francia: Lloris; Sagna, Koscielny, Umtiti, Evra; Pogba, Matuidi; Sissoko, Griezmann, Payet; Giroud.

Árbitro: Mark Clattenburg (Inglaterra)

Estadio de Francia. 21.00 horas. (19.00 gmt)

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Francia llega en la final tras concluir primera de grupo (7 puntos) y eliminar en octavos a Irlanda, en cuartos a Islandia y en la semifinal a Alemania.

Portugal fue una de las cuatro mejores terceras (3 puntos). Eliminó a Croacia, en octavos, a Polonia en cuartos y Gales en la semifinal.

La clave: Es una final de nombres propios. Ronaldo frente a Griezmann. Los dos quieren un título que los encumbre definitivamente.

El dato: Francia le ha ganado los diez últimos encuentros a Portugal.

La frase: "¿Plan anti Ronaldo?. No existe". Didier Deschamps, seleccionador francés.

París, 9 jul (EFE).- Los dos dejaron su casa cuando aún eran críos, trabajan en Madrid y se enfrentaron en la final de la Liga de Campeones en Milán. Suman 9 goles en la Eurocopa de Francia, apuntan al Balón de Oro que se entrega en Zúrich y este domingo lucharán por conquistar el título continental en París, con el "7" en la espalda.

Así son, a grandes rasgos, las vidas entrelazadas de Cristiano Ronaldo y de Antoine Griezmann, gran tótem de la selección Portuguesa y estrella indiscutible del Real Madrid, el primero, y piedra angular del Atlético de Madrid y referencia goleadora de la selección francesa, el segundo.

A las a las 21.00 hora local (19.00 GMT) del domingo en Estadio de Francia de Saint Denis, a las afueras de París, Ronaldo y Griezmann están llamados a escribir una nueva página en la historia del fútbol ante la mirada de los 350 millones de espectadores que seguirán en directo la final de la Eurocopa, un torneo que ha engrandecido a dos de los delanteros más incisivos del mundo.

Ronaldo, que a los 12 años dejó la isla de Madeira para ingresar en el vestuario del Sporting de Lisboa, a 972 kilómetros de casa, disputa su cuarto torneo continental consecutivo. Ha marcado en todos ellos, conduciendo a su equipo a dos finales (2004 y 2016), algo que ningún otro futbolista había logrado.

"CR7", de 31 años, saltará al terreno de juego con la vitola de ser el máximo goleador histórico de la competición, empatando a 9 tantos con el francés Michel Platini gracias a las tres dianas que ha firmado en la presente Eurocopa.

Griezmann, que dejó Lyon a los 15 años para formarse en la cantera de la Real Sociedad, a 604 kilómetros de distancia, también comparte palmarés con Platini, pues son los dos únicos futbolistas que han marcado 6 o más goles en una misma Eurocopa.

Aunque el ariete colchonero necesitaría un triplete mañana para igualar la marca de 9 goles en una sola competición como hizo Platini en 1984, también en Francia.

Escarbando un poco en las estadísticas de la presente Eurocopa, los números de Griezmann brillan más que los de Ronaldo, aunque el portugués acumula mejores registros en el cómputo global de la temporada.

Cristiano Ronaldo ha marcado 57 goles en 60 partidos esta campaña, en la que se ha proclamado vencedor de la Liga de Campeones con el Real Madrid, con lo que aspira a reeditar el título, ahora con su combinado nacional.

Griezmann, por su parte, ha firmado 40 dianas en 69 encuentros esta temporada y perdió la final europea en los penaltis con el Atlético de Madrid, con lo que la victoria de mañana le otorgaría su primer título europeo.

Sin embargo, en la Eurocopa, "Grizi" está brillando más que Ronaldo. El francés, de 25 años, hace gol cada 72 minutos, envía a portería el 63,2 % de sus disparos y ha servido dos asistencias en sus 400 minutos de juego en el torneo, mientras que el portugués marca cada 200 minutos, manda a puerta el 39,3 % de sus tiros y ha entregado dos pases de gol en 600 minutos disputados.

Una de las diferencias entre uno y otro se acentúan cuando se les coloca en perspectiva con el resto de su selección.

Portugal, dirigida por Fernando Santos, juega con un esquema de 4-4-2 para adaptarse a Ronaldo, que cuenta con un preparador físico personal durante el torneo.

La Francia de Didier Deschamps, sin embargo, varía entre un 4-2-3-1 o un 4-4-2. A Griezmann, que reconoció haber llegado poco fresco a la Eurocopa, le costó hacerse con un puesto de titular y que el técnico le situara en el centro del ataque y no en banda, aunque siempre ha dicho que jugaría sin rechistar donde le colocar el seleccionador. La estrella es el equipo, repite.

En el horizonte, la final de este domingo también podría decidir el futuro de los jugadores. Si bien ambos tienen contrato vigente con el Real Madrid y el Atlético de Madrid, sus nombres suenan con fuerza como grandes fichajes del verano para muchos de los grandes clubes de Europa.

Entre ellos, precisamente, se cuenta el París Saint-Germain (PSG) sediento de títulos continentales y, tras la marcha de Zlatan Ibrahimovic, huérfano de atalaya en torno a la que construir el porvenir.

Madrid, 9 jul (EFE).- Portugal volverá este domingo a la final de la Eurocopa doce años después, desde la derrota contra Grecia en 2004, el último momento como internacional de Rui Costa, el '10' de la selección lusa por fútbol y personalidad, 'Il Maestro' a su paso por Fiorentina y Milan y una estrella de talento en toda Europa.

Aquel 4 de julio de 2004, en su país y en 'su' estadio La Luz, el del Benfica, en la final del torneo continental, a las puertas del primer título de una gran competición para la selección lusa, fue una tremenda decepción para él, derrotado por Grecia y por un gol de Charisteas (0-1). Además, en su despedida del equipo nacional, con el que disputó la última media hora y sufrió un revés mayúsculo.

La 'generación de oro' de Portugal, aquella que conquistó el Mundial sub'20 en 1991, con el penalti definitivo de la final ante Brasil marcado por el propio Rui Costa, perdió una oportunidad inmejorable. "Haber ganado la Eurocopa en Portugal habría sido el punto cumbre de mi carrera", dijo después en la web de la UEFA.

Su talento, su conducción de pelota, su disparo, su visión de juego siempre asociada a un número: el '10'. "Me ha acompañado desde que era pequeño. He tenido suerte. Es también una superstición. Es un número que siempre he querido porque mis ídolos lo llevaban", recordó hace años el futbolista, un jugador "creativo", como lo fue uno de sus ídolos, el francés Michel Platini, con el mismo dorsal.

Rui Costa, que jugó tres Eurocopas y un Mundial con Portugal, ya había asombrado con 19 años en el Benfica. Ganó una Liga y una Copa en su país antes de dar el salto a Italia, por aquel entonces el campeonato de los campeonatos por el poder económico de sus clubes, primero en las filas del Fiorentina, apodado 'Il Maestro'.

Y después en el Milán. Llegó en 2001, se fue en 2006 para volver al Benfica. En un lustro conquistó una Serie A, tres Copas de Italia y una Liga de Campeones, en 2002-03, frente al Juventus. También perdió otra, en 2005, cuando el club 'rossonero' cedió tres goles de ventaja con el Liverpool para ser doblegado después en los penaltis.

"Ganar y perder las finales de la Liga de Campeones fueron los mejores y los peores momentos. Contra el Liverpool fue muy extraño. Nunca lo olvidaré. No sólo perder, sino también cómo lo hicimos. Fue muy difícil de superar. Fue uno de los momentos más difíciles de mi carrera y de todos mis compañeros de equipo", apuntó años después.

En 2006, tras doce años en Italia, emprendió su regreso al Benfica, del que había salido en 1993-94. Un momento de emoción para Rui Costa, que marcó gol en su reestreno con el conjunto lisboeta y que, dos campañas más tarde, en mayo de 2008, con 36 años, se retiró del fútbol en activo en un triunfo por 3-0 sobre el Vitoria.

50.000 personas le aclamaron aquel día en La Luz, el mismo escenario del que se retiró de la selección portuguesa, del que aún es el cuarto jugador con más encuentros disputados de la historia, con 94. Ahora prosigue con su vínculo con el fútbol. "Está en mi sangre", declaró el actual director deportivo del Benfica.