No todos, pero el panameño todo lo critica. Todo. La tarde del pasado viernes un humilde chorrillero debutó en la Liga más importante del mundo y ante el equipo más ganador de la historia, pero muchos se enfocaron más en criticar su acento en la conferencia. Se olvidaron de la hazaña.
¿Quieren qué hable con el tumbao del barrio? Y si lo hace también lo critican. Le dirían chacalito. ¿Ahora hablar bien el español es qué olvidó sus raíces? ¿Ahora es non grato en El Chorrillo? Lo que deben de hacer es ponerlo de ejemplo para sus hijos y para ustedes como inspiración.
Esas mismas criticas estúpidas las he leído y escuchado con Felipe Baloy (supuestamente habla como mexicano), con Mariano Rivera (habla como gringo) y con el propio Julio Dely Valdés (habla como español). Así somos: criticamos bobadas y olvidamos que dejan el país en alto.
En el caso de José Luis, un chorrillero que conoce la pobreza y que pudo elegir el camino del mal por el riesgo social que vivía las 24 horas, está en Europa desde los 18 años. ¿Cómo quieren qué hable? Él no llegó anoche a España. Investiguen antes de criticar, criticones.
FUENTE: Álvaro Martínez

