Soy pro burbuja. Siempre lo he dicho. Thomas Christiansen necesita trabajar y conocer nuestra idiosincrasia y lo mejor del patio debe estar disponible para cualquier acontecimiento en plena pandemia. Sin embargo, de nada vale tanta plata, entrenamientos, sol y esfuerzo si no conseguimos amistosos. Mente, señores.
Este grupo ya está pidiendo una etapa precompetitiva y el seleccionador debe experimentar situaciones de juego para llegar preparado a la primera ronda eliminatoria. Así podrá escoger que le sirve para el equipo A.
¿Y el rival? El que sea. ¿Por qué? Porque en la primera ronda nos enfrentaremos a caribeños, pero en la segunda ronda y en la Octagonal (si llegamos) chocaremos ante caribeños, centroamericanos y norteamericanos. En esta pandemia no estamos para estar de exquisitos. Cualquier rival de Concacaf sirve.
Si son 2 o 3 amistosos, belleza. Si son en el Proyecto Gol o en el estadio de la Latina, belleza. La cantidad de amistosos podrá darle minutos a Christiansen para probar sistemas, asociaciones y evaluar la parte física y técnica de cada jugador. Lo individual es vital para adaptarlo a lo colectivo que tomará su tiempo.
Insisto: soy pro burbuja, pero la Fepafut debe conseguir esos amistosos como sea. En la era 'Bolillo' Gómez nos fastidiaba su poco trabajo con los jugadores del patio, ahora tenemos a un técnico que se lo goza.
Hagamos las cosas bien: microciclos + amistosos = buena inversión y buenos resultados deportivos. Punto.
FUENTE: Álvaro Martínez

