Lo bueno y lo malo del amistoso entre Panamá y El Salvador el pasado 1 de mayo en Carolina del Norte, Estados Unidos. Los cuscatlecos se llevaron la victoria 3-2 en un partido que se suspendió por actividad eléctrica [aproximadamente al minuto 70].
Lo bueno:
1. El gol y la profundidad que ofreció Azarías Londoño (Alianza FC) como delantero punta de la Selección. Con sólo 20 añitos, tiene un enorme futuro como legionario y seleccionado.
2. La visión, buena toma de decisiones y conducción de Édgar Aparicio (Atlético Chiriquí). En 'El Bombo' tenemos la opción de un '10' nato en el 1-4-2-3-1 de Thomas Christiansen.
3. La experiencia que adquirieron muchos jugadores Sub-23 de cara al Torneo Esperanzas de Toulon de 2022 [del 29 de mayo al 12 de junio]. Panamá competirá ante Francia, Argentina y Arabia Saudita.
Lo malo:
1. Otro partido que vamos ganando y perdemos la ventaja. Panamá ganaba 2-0 con goles de Azarías Londoño y Richard Peralta (de penal) y El Salvador marcó 3 goles en 31 minutos (entre el minuto 34 y el 65). ¡Imperdonable!
2. Nuevamente el DT Thomas Christiansen hace una convocatoria sin un '5 nato' y hubo demasiados espacios en la contención. El equipo cae un punto de inflexión y el rival lo aprovecha. Muchas veces pasó en la Octagonal. Toca urgentemente corregir los principios defensivos y los ritmos de juego. Panamá con la ventaja busca más y más y descuida su zona defensiva con inferioridad numérica. Una opción puede ser replegarse en líneas cortas y explotar los contragolpes.
3. El propio Thomas Christiansen recomendó suspender la fecha para próximos partidos no fecha FIFA para poder tener «sin problemas» el mejor material humano posible de la Liga Panameña de Fútbol (LPF). Además deben ponerse de acuerdo, cuerpo técnico y clubes, para realizar por lo menos una sección de entrenamiento a la semana para tratar de trabajar en el modelo de juego y la identidad.


