Este martes se juegan las semifinales del Mundial Qatar 2022, cuatro equipos siguen en disputa de la Copa del Mundo del FIFA, sólo dos llegarán a la final de este domingo y sólo uno será reconocido como campeón.
Para Argentina esta es su segunda semifinal en ocho años, fueron finalistas en Brasil 2014 y ahora en Qatar, es decir dos semifinales en los tres últimos mundiales. Algo que sonará normal por el perfil y lo que genera esta selección pero que en realidad no era algo habitual hasta 1978.
Entre 1978 y 1990 la selección argentina acumuló tres finales con dos campeonatos en la disputa de cuatro Copas del Mundo, junto a Alemania Federal las más regulares. Antes de eso sólo habían llegado entre los cuatro primeros en la primera edición de 1930.
Un dato es que siempre que Argentina llega a semifinales clasifica a la final. Habrá que esperar cuál será el escenario en Qatar 2022.
Por su parte, la selección de Croacia llega a su tercera semifinal en 20 años. Entre 1998 -su primer mundial como país independiente- han disputado seis mundiales en donde acumulan tres semifinales (1998, 2018 y 2022) y tres eliminaciones en fase de grupos (2002, 2006 y 2014). Este número de semifinales es el mismo que acumula Brasil (1998, 2002 y 2014) en este período de tiempo y sólo es superado por Alemania y Francia.
Pasará a la historia el curioso dato mencionado por encima párrafos atrás, que en cada Mundial que Croacia ha jugado con Argentina disputa semifinales. En 1998 fue victoria 1 a 0 para la albiceleste, en 2018 fue goleada 3 a 0 para los balcánicos y ahora jugarán la semifinal en Lusail.
Ahora nos toca hablar de Francia, la actual campeona del mundo y una selección que ha recogido frutos impresionantes desde la creación del Instituto Nacional de Fútbol de Clairefontaine y los otros centros de formación de futbolistas élite que están bajo la supervisión de la Federación Francesa de Fútbol.
En estos centros, Francia ha visto pasar a grandes talentos que han terminado por ser piezas clave de las selecciones campeonas del Mundo en 1998 y 2018 y subcampeona en 2006 como Thierry Henry, William Gallas, Louis Saha y Blaise Matuidi.
Francia es la selección que más finales acumula entre 1998, desde que el Mundial lo juegan 32 selecciones, y la fecha. Los de Deschamps buscan la clasificación a su cuarta final en 24 años. Algo sólo al alcance de Alemania (cinco entre 1966 a 1990) y Brasil (cuatro entre 1950 y 1970).
Les blues aspiran a jugar dos finales seguidas, algo que no sucede desde que Brasil disputara tres finales consecutivas entre 1994 y 2002.
Francia es otra prueba más que los procesos a nivel de selección no garantizan el éxito, pero si el llegar a competir al más alto nivel.
Finalmente tenemos a la selección que más ilusión ha generado en los últimos días, Marruecos. La primera selección africana en llegar a meterse entre las cuatro mejores de una Copa del Mundo de la FIFA en categoría mayor.
La llegada de Marruecos a esta instancia no es una casualidad, es una causalidad como ya hemos explicado en artículos anteriores (puedes leerlo aquí) y viene respaldada de una importante inversión del gobierno marroquí y el buen uso de los recursos FIFA que les ha permitido desarrollar de gran manera al talento propio, así como de la incansable labor que hacen los ‘scouts’ de la Federación Marroquí en territorio europeo donde se calcula viven alrededor de 4 millones de marroquíes.
Talentos como Ziyech (Países Bajos, 1993), Achraf Hakimi (España, 1998), Bono (Canadá, 1991), Mazraoui (Países Bajos, 1997), Saiss (Francia, 1990) y Amrabat (Países Bajos, 1996) han llegado producto de ese trabajo de los ‘scouts’ del país norteafricano.
Y ese talento sigue surgiendo, quizá en 2026 hablemos de una perla llamada Lamine Yamal de 15 años, que en unos años podría debutar con el FC Barcelona y que aún puede escoger su jugar en su país de nacimiento (España), en el de su padre (Marruecos) o en el de su madre (Guinea Ecuatorial).

