Praga, 15 abr (EFE).- Como falta de proporcionalidad y ataque a la libertad de expresión ha sido calificada por las autoridades checas la sanción de diez partidos impuesta por la UEFA al jugador del Slavia de Praga Ondrej Kúdela por insultos racistas.
El pasado 18 de marzo, Glen Kamara, un futbolista negro del Glasgow Rangers, agredió a Kúdela durante el partido de cuartos de final de Liga Europa, después de, denunció, haber sido víctima de insultos racistas por parte del checo.
Kamara ha sido sancionado a tres partidos sin jugar por atacar a Kúdela.
"Por hablar, 10 partidos. Por violencia, 3 partidos", ha criticado el portavoz presidencial lo que considera un castigo desigual para los dos futbolistas.
El Partido Pirata, tercero en el Parlamento y que controla el Ayuntamiento de Praga, también considera que los castigos no están equilibrados.
"Puñetazos al rival: 3 partidos. Un supuesto insulto racista: 10 partidos. Alguien en la UEFA debería darse cuenta del error. Gracias a estas decisiones triunfan en Europa las formaciones pardas (populistas-radicales)", señaló Mikulas Ferjencík, vicepresidente del Partido Pirata.
El exministro de Defensa Alexander Vondra consideró "una locura" el veredicto del Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA y dijo que Kúdela "ha sido condenado sin pruebas" y que en Europa Occidental "se han vuelto majaretas".
FUENTE: Agencia EFE

